BIO

Director Creativo, director de arte, bajista y fotógrafo antes que  las tres anteriores. Después de años haciendo fotos y llevando cámara cuando nadie llevaba cámara (y mucho menos móvil) SeñorSanches, alter ego de Alvaro Carva, comienza a recopilar, catalogar y editar su extenso trabajo realizado durante  tiempo digamos, indefinido.

No sabemos con certeza si el origen de esta web llega tarde, o llega cuando tiene que llegar, pero gracias a ella tenemos la oportunidad de ver una muestra de su trabajo de una manera mínimamente ordenada.

Amante de conciertos, viajes y de imágenes en las que haya algo que contar, se propone participar activamente en cualquiera de ellas además de fotografiarlas.

Junto a sus colecciones, reportajes de fotos y  los artículos del blog -con algunas historias publicadas en fanzines a papel- podemos hacer un repaso a gran parte de un trabajo, que aunque no haya sido tomado como profesión en la mayoría de los casos, dejará parte de un espíritu y una manera de tomarse la vida bastante más veraz y representativa que la que pueda transmitir su verdadera ocupación profesional.

Alvaro Sanchez Carvajales, nació el 6 de Febrero de 1972.
Hizo sus primeras fotos con una cámara que le regaló su padre , quien años más tarde le regaló tres libros de fotografía para niños. Hizo sus primeros pinitos en cuarto oscuro revelando fotos en el laboratorio casero de su hermano. Empezó a descubrir las cámaras reflex gracias también a las que tenía su hermano, que no se las dejaba tocar.
La fotografía y la publicidad se unieron por primera vez en la agencia Saatchi&Saatchi en Madrid, donde el estudio aún trabajaba con cuarto oscuro y Repromaster.
Estudió Arte publicitario en el CENP donde había asignaturas de fotografía analógica y revelado. Continuó su formación con cursos monográficos especializados en EFTI, escuela con la que viajó a varios destinos como Mongolia o Etiopía, lugar que le sirvió posteriormente para hacer de reportero con una ONG de dentistas de la que ahora es socio fundador.
Su afición por los conciertos le lleva a cargar la cámara siempre que puede entrar con ella, y empieza a descubrir que milagrosamente es capaz de poner mucho interés en algo concreto sin aburrirse. Fotografiando todo lo que le gusta, como por ejemplo el boxeo,  amigos y compañeros músicos, o cualquier cosa que pueda hacerle feliz en ese momento.